Amor Propio

Amor propio, este es un tema del cual todo hemos oído alguna vez, pero ¿Que tanto amor propio tengo?, sí, porque en la praxis está muy bien, porque frente a los demás puedo tratar de ocultar esta inseguridades. Pero cuando estoy solo/a, cundo me paro frente al espejo que es lo que estoy viendo, y no solo me refiero al reflejo en el espejo, si no, a la versión que tienes de ti mismo/a. ¿Te gusta lo que ves en el espejo? te aceptas a ti mismo, tal cual eres, con ese grano, con esa estatura, con tu peso, con estrías, celulitis, si eres crespa o lacio…etc. Esto es todo un tema, porque la sociedad con los medios de comunicación ha creado unos cánones de belleza y si no encajas allí entonces no te consideran bellos.  Y no solo tenemos inseguridades en cuanto a lo físico, sino que también lidiamos con una serie de  inseguridades internas, que muchas veces nos limitan y nos roban la oportunidad de alcanzar nuestros propósitos, y no solo nos limitan en cuanto al servicio a Dios, sino que también han calado  y han infundido miedos que nos han inmovilizado en nuestra vida secular.

Si inconscientemente nos paramos frente al espejo y es inevitable autocriticarnos, nos comparamos con las demás personas, nos devaluamos constantemente, porque creemos que no somos suficientemente inteligentes o buenos en lo que hacemos, si para sentirnos bien con nosotros mismo necesitamos la aprobación de los demás, o simplemente cuando necesitamos una persona que nos esté recordando lo guapo o guapa que somos.

Todo esto pasa cuando no sabemos reconocer el valor que tenemos, el valor que Dios ha puesto en cada uno de nosotros y es por eso que permitimos que otras personas nos devalúen y le entregamos nuestro corazón al primer aparecido por ahí, cuan Dios tiene grandes cosas preparadas para nosotros/as. Porque simplemente no le entregamos todas estas inseguridades y ansiedades a Él, y podamos amarnos y respetarnos, aceptándonos como somos porque somos hechos a imagen y semejanza de Dios.

Pero no somos los únicos con este problema, la biblia registra la historia de Moisés, cuan Dios le dice que Moisés debe ir a presentársele y hablarle al faraón, él no pensó, – bueno, yo fui criado en Egipto, tuve la misma educación que el faraón, por lo tanto tenemos los mismos conocimientos, aparte Dios ha prometido estar conmigo y me ha dedo varias señales para cuando me presente frente al faraón, no voy a estar solo. NOOO lo que se le paso por la mente a Moisés fueron todos los pensamientos y críticas que el tenia respecto a si mismo, y él respondió lo que muchos de nosotros decimos cuando nuestro pastor o nuestro líder nos preguntan si podemos ayudar en el servicio. Y todo esto porque nosotros no nos vemos como nos ve Dios.

Por eso te invito a que cada mañana repitas estas palabras: eres amad@ por Dios, eres escogid@ por Dios, eres talentos@, eres inteligente, eres autentic@, eres hermos@, me encantan tus ojos, me encanta como te queda ese outfit, tienes un valor muy alto, mereces alcanzar todos tus propósitos, Dios te ha escogido a ti porque tienes las capacidades para hacerlo bien, cuando las personas te ven no están viendo tus defectos… etc.

Y lo más importante perdónate a ti mismo, perdónate por permitir oír esas voces que no quieren verte crecer y que solo quieren que este frustrado/a, esa voz que busca que no le sirvas a Dios con esos talentos que Él te ha dado, que solo quiere verte apocado e infeliz y frustrado, CUANDO DIOS NOS HA DADO TODO PARA SER MÁS QUE VENCEDORES

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar